lunes, 25 de marzo de 2013

Más enamorada que vos... ¡andá!





Más enamorada que vos no hay dos. Y más densa que vos tampoco; así que doy gracias al Dios (en quien creés y a quien atribuís haber conocido a tu ahora marido) que te casás hoy y nos dejás de romper los huevos con tu casamiento de una buena vez!.

Always and 4 ever

jueves, 21 de marzo de 2013

Guía para ser "gente": Las preguntas que no se hacen

Wow, hace un tiempo que no escribía... y no porque no tenga de nada de qué quejarme (siempre hay algo) sino simplemente porque mi vida pasó a ser una monotonía absoluta. Creo que me convertí en lo que siempre odié: una nerd delante de la computadora las 24 hs del día haciendo la tesis que encima nunca se termina, no recibiéndome, siendo aún mantenida por mis padres teniendo 26 años, adicta a las compras on-line y encima... gorda.

Lo peor de todo es que no estoy gorda, estoy fofa, porque no tengo ganas de hacer ejercicio, nunca me gustó. Lo que nos lleva a la pregunta que todos me hacen: "¿por qué no haces gimnasia?" respuesta: no se me canta el culo, por eso no hago gimnasia. Odio hacer gimnasia y amo la ley del menor esfuerzo por lo que si por mí fuera viviría recién salida de cirugías estéticas.

¿No es un bajón cuando la gente te hace preguntas obvias y a la vez molestas? ok, esta es la guía hecha por Laü Lücena de aquellas cosas que nunca nunca debés preguntar a alguien, porque la experiencia me ha demostrado que son susceptibles de generar momentos incómodos y convertirte en un plomazo:



1) Cuando estas frente a un chiquito o adolescente que todavía esta en el colegio, nunca preguntes "¿cómo te va en la escuela?" porque si le va mal y le preguntaste adelante de sus padres, le vas a hacer comer un garrón.

2) Cuando estas con alguien próximo a recibirse, si no tenés nada de qué hablar y no te podés callar, hace como los remiseros, hablá del clima, de cómo va a estar el tiempo pero no estés cargoseándo con el "¿cuándo te vas a recibir?" o sus parecidos "¿cómo va esa tesis?", "¿cuántas materias te faltan?". No tenés idea de cuán rompe-teta puede ser esa pregunta.La gente la subestima pero es sumamente frustrante que te pregunten eso.

3) Cuando una persona no está de novia: "¿para cuándo el/la novio/a?". ¿En serio querés que te explique cómo fue que pasé a ser la reina de las relaciones disfuncionales?, mirá que por lo general lloro y me tenés que hacer de psicólogo después, y encima vas a ser un psicólogo barato con frases de "hay miles de peces en el mar", "disfrutá tu libertad", no, no quiero ser libre y ya había oficializado en otro post la decadencia absoluta de peces en el mar... ¿Te das cuenta qué al pedo es preguntar eso?
Para todos aquellos que estén pasando por esto, yo solucioné el momento incómodo que me hacían pasar respondiendo que era lesbiana :) . Me di cuenta que no sólo lograba que la conversación termine sino que además los incómodos pasaban a ser los que preguntaban x)

4) Y a la inversa, cuando alguien está de novio por mucho tiempo, no saques el tema "¿cuándo se casan?" porque no sabés realmente cuáles son los planes de esa pareja o si están teniendo problemas porque uno se quiere casar y el otro no, o si resulta un tema un tanto astilloso para ambos.

5) A los recién casados: "¿para cuándo el bebé?" NO!, pará un poco!... al igual que lo anterior, no sabés cuáles son los planes y no es tu-problema tampoco. Pero sí puede constituir un problema para la pareja porque supongamos uno quiere y el otro no, o ambos no quieren o lo peor de todo... NO PUEDEN por cuestiones de infertilidad y vos ahí... removiendo todo el mal momento.

6) Si alguien está gordo hacer el comentario "qué gordo estás!" o la pregunta "che, qué te pasó? estás re gordo" o lo mismo si está flaco... porque no sabés cuál es el motivo por el que engordó y si toda su vida luchó contra el sobrepeso, hacerle esta pregunta equivale a la astilla de preguntar "¿cuándo te recibís?" porque resulta sumamente frustrante. Y si está flaco, hey! el mundo no se reduce a problemas psicológicos!, no necesariamente es anorexia o bulimia, también puede ser alguna enfermedad grave y aún si fuera por cuestiones psicológicas puede muy bien ser que la persona esté pasando por un momento de angustia y vos preguntandole eso, equivale básicamente a vos preguntándole por qué le va mal en la vida.

No pretendo ser un modelo a seguir ni me considero perfecta, salvo la pregunta por lo gordo o flaco de alguien, yo misma he hecho muchas de estas preguntas alguna vez. Pero creo firmemente que a mucha gente le puede servir saber esto. Asi que... QUERIDOS GENERADORES (concientes o inconcientes) DE MOMENTOS INCÓMODOS: AQUÍ LES DEJO MI GUÍA PARA SER "GENTE" Y APRENDER A UBICARSE EN LA PALMERA.



Always and 4 ever

jueves, 30 de agosto de 2012

Irse al carajo



Irse al carajo una vez de vez en cuando esta bueno. Irse al carajo siempre, no sé si está tan bueno, pero está divertido.
Levantarme un día con síndrome de coca sarly y andar en tetas por la casa hasta que de pronto dos ojitos brillan a lo lejos y te das cuenta que te están mirando. No es tan horroroso. Como que presiento que al otro le causó más vergüenza que a mí.
Que la gente necesite solo un vaso para conseguir el mismo efecto que vos conseguís con una botella entera. Esta bueno, pero creo que el límite está entre hacerlo una vez de vez en cuando, o varias veces en una semana. En realidad, el límite posta está entre hacerlo como una cuestión social, o hacerlo solo…. Porque si lo hacés solo, te estas yendo al carajo.
Que no te ande la tecla “c” para escribir carajo… en el fuckin teclado…
Irte al carajo hasta en la enfermedad: que te comience una picazón y llorar antes de ir al médico rogando que no te diga que es psicológico. Y después llorar peor cuando en realidad preferís que el médico te digo “es algo psicológico” en vez de “tenés sarna”. ¡SARNA! LA-PUTA que no puedo ser feliz.
Pero como siempre, mi infelicidad no deja de brindarme cagos de risas de tanto en tanto.
Se va todo al carajo: irse al carajo está de vez en cuando está bueno…. Irse al carajo siempre también.-

martes, 5 de junio de 2012

creo/ no creo



No creo en los sorteos. No sé cómo la gente puede comprar un boletito que cuesta un 2% de lo que se pretende ganar y de hecho tener la ilusión de que va a ganar. No digo que no existan, pero  nunca vi, de hecho, la canasta que se rifa, o la computadora, o el auto. Y en las ocasiones que lo vi, como en la farmacia de cerca de mi casa, el auto permaneció con el moñito por años; desde que tengo conciencia está ese auto a ser rifado con el moñito dentro de la farmacia; es decir, nunca se sorteó realmente. 

Me llama poderosamente la atención cómo la palabra suerte y sorteo se parecen. No creo en ninguna de ellas. Creo que la suerte es una vil excusa de gente dejada que prefiere culpar al destino de lo que le pase o le deje de pasar, condenándose a nunca hacerse cargo de los avatares de su vida… e imposibilitando por lo tanto el cambio (si las cosas no pasan por vos, los que deben cambiar entonces son los demás, no vos) reafirmando de este modo, su mediocricidad.

Creo firmemente en que una persona puede llegar a morir de frío. Y no de hipotermia, sino de simplemente frío. Te va congelando cada uno de los vellitos destinados a protegerte hasta que se apodera de vos. El frío y el calor son subjetivos, y me resulta llamativo el hecho de que considere que alguien puede morir de frío y no, por ejemplo de calor. Y que el frío, en mi mente esté asociado al corte de relaciones interpersonales, a la distancia afectiva, al aislamiento. ¿Gracioso como tu cuerpo habla por vos a veces no?

Creo que hay gente que ingresó y que sigue en mi vida y que ingresó en un momento donde si lo pudiese poner en palabras sería más o menos así: “entré justo cuando estabas por llorar”…

Creo que hay gente que salió de mi vida, y si lo pudiese poner en palabras a ese momento sería más o menos así: “me voy antes que te largues a llorar”, y otra gente que en mi recuerdo se han transformado en una notita cobarde de: “me voy porque ya mucho te hice llorar”

No creo ser una buena persona; pero porque tampoco mi vida se basa en tratar de serlo, aunque sí día a día trato de ser mejor en las cosas que hago. No me importa tampoco que la gente me trate de mala persona, de hecho cuando lo hacen, les doy la razón.


Final abierto esta vez.-

jueves, 5 de abril de 2012